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martes, 8 de agosto de 2017

'La dama y el unicornio' de Tracy Chevalier

Hacía ya tiempo que me apetecía leer algo de Tracy Chevalier y busca que te buscarás al final me decanté por el libro que os traigo hoy, aunque todos los que he visto me parece que tienen una gran pinta por lo que no será el último que me lea de la autora. Y es que este me ha dejado con muy buenas sensaciones.

Nicolas des Innocents es un pintor de talentoso, pero bastante impertinente y juerguista lo que ha hecho que no sea tan reconocido como podría. Cuando recibe un importantísimo encargo, para crear unos tapices, de una de las familias de la más alta sociedad de París deberá esforzarse para demostrar toda su valía y evitar meterse en muchos líos.

Esta es una novela muy entretenida, de las que empiezas a leer y devoras porque estás deseando saber qué ocurrirá, qué sorpresa te espera. Y es que tiene un montón de alicientes.

La trama se desarrolla entre París y Bruselas: el lugar en el que estarán los tapices y donde se tejen. Ese cambio de escenario nos lleva también a diferentes familias y clases sociales: los nobles parisinos rodeados de lujo y esplendor y los artesanos que se dejan los ojos en el telar para salir adelante.

Por otro lado cada capítulo está narrado por un personaje distinto y ese recurso que a veces puede entorpecer un poco, aquí le da mucho ritmo a la forma de narrar y diferentes puntos de vista que nos aportan cosas nuevas en cada capítulo: problemas, ambiciones, deseos... de cada personaje. Nunca decae.

Y es que los protagonistas y acompañantes están muy bien caracterizados. Por ejemplo Nicolas es un cara de mucho cuidado, pero que también sorprende y tiene una socarronería y unas salidas de tono que te hacen reír de verdad. Aliénor, en Bruselas, también logró conquistarme.

Me gustó la mezcla de calidez, fuerza y determinación que la autora consigue darle. Son también dignas de tener en cuenta las madres de las dos familias unidas por las tapices. Cada una de ellas, en su estilo, luchadoras y firmes en sus convicciones.

Sin embargo el personaje para mí más flojo es Claude quien de alguna manera es el punto de partida de la historia. Me parece demasiado convencional, tanto por cómo está caracterizada ella como por su trama, y le falta ese carisma que tiene Aliénor.

Esta es una lectura para dejarse llevar y disfrutar. Tracy Chevalier consigue trasladarte al siglo XV, acompañar a los personajes en sus aventuras y casi tocar esos maravillosos tapices que, por cierto, existen.

Aquí no se novela su creación real, pero es sin duda una buena alternativa para conocerlos un poco más y pasar un buen rato lector con esta historia tan bien contada.

viernes, 9 de junio de 2017

'Las torres de Barchester' de Anthony Trollope

Turner
En muchas ocasiones hemos hablado de esos autores con los que tenemos la sensación de volver a casa y Trollope es sin duda uno de ellos. El gran siglo XIX nunca defrauda y una vez más he disfrutado muchísimo de una historia que a medida que avanzaba se me hacía más y más interesante (otro caso de... ¡qué pena que se acabe!) 

Barchester es una ciudad catedralicia en la que se organiza un gran revuelo cuando a la muerte del obispo Grantly su sucesor no es, como todos daban por hecho, su hijo, sino que el cargo recaerá en el Dr. Proudie que introducirá nuevos personajes en la sociedad local volviéndolo todo del revés.

En especial con la presencia del ambicioso señor Slope, que tiene las ideas muy claras sobre cómo quiere que sea su futuro y el modo de alcanzar sus metas sin importarle demasiado los medios. 

Si hay algo que me gusta sobremanera de Trollope es la capacidad que tiene de definir la personalidad de sus personajes, con un montón de sutilezas y de detalles, describir su psicología: sus contradicciones, sentimientos, esperanzas... Eso hace que cada uno de ellos aporte cosas diferentes a la trama y por eso sea tan apasionante de leer. Con él las cosas no son nunca blanco o negro.

Por ejemplo tenemos a los hombres de Iglesia, y ahí no se deja llevar por la caricatura. Está el que ha olvidado la esencia de lo que predica y se queda solo en el estricto autoritarismo o el que es más manipulable; pero a su lado vemos al que permanece fiel a sus principios o el que se plantea si sus acciones son coherentes con su ideales.

Ellos son el núcleo central con sus posturas irreconciliables y a su lado se mueven todo tipo de personajes entre los que no faltan los más excéntricos, sobre todo la signora. Al más puro estilo de esas grandes mujeres tan de las novelas del XIX con vidas sentimentales muy complicadas y ese punto de fascinación que siempre caracteriza a este tipo de personajes.

Es un personaje estupendo, como también lo es la esposa del nuevo obispo a la que podríamos denominar mejor dicho la obispa. Trollope entiende muy bien a los personajes femeninos, haciéndolos fuertes y con iniciativa y al señora Proudie es buena prueba.

Pero los enredos eclesiásticos no son los únicos que tienen en vilo a Barchester, también hay tiempo para una trama romántica de las buenas de verdad. Es un romance con mayúsculas entre dos de los mejores personajes de la historia. Me encanta cómo el autor lleva su relación y las cosas que les suceden son tan reales. Y de nuevo su manera de describir los sentimientos más íntimos de los implicados es maravillosa.

Turner
También es una novela para reírse con momentos muy delirantes como una fiesta en el jardín que dará más de un quebradero de cabeza a sus asistentes o los comentarios sarcásticos o cómo narra determinados gestos o situaciones el autor. Ese humor británico que no falte.

Me gustan también las llamadas de atención que durante la novela hace al lector como una manera de implicarte más en la acción, dos siglos después siguen funcionando.

Ya veis que no puedo ocultar que esta novela me ha apasionado y además forma parte de una saga que pienso seguir buscando allá donde haga falta. Creo que en España se han editado tres libros por el momento, pero investigaré.

Os recomiendo muchísimo el universo Barchester y que no os desanime si al inicio os pierde un poco tanto nombre y cargo. A mí me sucedió, pero una vez que arranca tiene un ritmo imparable. 

viernes, 12 de mayo de 2017

Qué leer... si buscas el ambiente de la ciudad

Vuelvo al a carga con un post de recomendaciones según temática que tanto disfruté eligiendo para Qué leer... si te gusta Jane Austen y esta vez me he decantado por hacer una selección con tramas que tengan como fondo escenarios urbanos. Espero que os dé alguna que otra idea y que me comentéis todo lo que se os ocurra sobre los libros que aquí van a aparecer. ¡Comenzamos!

Primera parada una de las grandes ciudades del mundo y del más fascinantes del mundo: Nueva York, donde se sitúa La hoguera de las vanidades de Tom Wolfe. Sherman McCoy es el típico de yuppie de Walt Street con una vida de lujo que una aciaga noche coge un desvío equivocado, se pierde por las calles del Bronx y atropella a un chico negro dándose a la fuga.

Este es el punto de partida para que el autor nos cuente de la manera más apasionante los conflictos raciales, las diferencias entre los barrios más empobrecidos y los más acomodados, las luchas de intereses, la manipulación de los hechos... Solo el primer capítulo es ya para enmarcar. 

Y no dejamos Manhattan para irnos a Washington Square con mi admirado Henry James y una de mis novelas favoritas. Allí vive Catherine Sloper una rica heredera, que no posee muchas habilidades en el aspecto social.  De pronto aparece un pretendiente en escena que levantará más de una sospecha sobre sus verdaderas intenciones. Nos metemos de lleno en el ambiente neoryorquina del siglo XIX con esas fiestas, el asunto del matrimonio, la alta sociedad... Y todo contada maravillosamente por James, sobre todo la personalidad de Catherine que es mucho más de lo que pueda aparentar.
Fernand Lugren
Regresamos a Europa y en concreto a una de las ciudades más bonitas, Florencia, con Una habitación con vistas de E. M. Forster. Lucy Honey Church es joven inglesa de la alta sociedad que está en Florencia de viaje con su dama de compañía. Tienen la mala suerte de que el hotel en el que se hospedan no les han dado unas habitaciones para disfrutar de la hermosa ciudad, pero el peculiar señor Emerson y su hijo George les cederán sus habitaciones para que puedan contemplar las vistas.

Turner
Este detalle de caballeros, aparentemente sin más trascendencia, cambiará la vida de Lucy irremediablemente, como nunca se hubiese imaginado, y qué mejor que hacerlo entre las calles de un lugar tan mágico como Florencia.

No dejéis pasar este libro porque os conquistará desde la primera página por el ambiente que describe, los personajes, su parte más romántica, cómo esta narrado... Una absoluta gozada.

Sostiene Pereira de Antonio Tabucchi sucede, por su parte, en Lisboa (otra ciudad bonita de verdad) en los años 30, en plena dictadura de Salazar.

Pereira es un periodista, apasionado de la literatura francesa y con una vida bastante monótona y de rutinas fijas. Cuando le encargan ponerse al frente de la sección de cultura de un periódico de no demasiado renombre contacta con Monteiro Rossi para que sea su colaborador.

Jo-anne Corteza
Esta relación con el joven, absolutamente comprometido con la situación política y muy vitalista, le abrirá los ojos a lo que verdaderamente está sucediendo a su alrededor y cambiará su pasiva actitud. Qué maravilla es este libro, que no ha dejado de encandilar a los lectores desde su primera edición. Dadle la oportunidad y en cuanto lo leáis no os olvidaréis de Pereira.

¿Qué os parece viajar ahora al París prerrevolucionario? Qué época tan interesante y que tanto significó. Hasta allí nos vamos a trasladar con dos académicos de la Real Academia de la Lengua Española de la mano de Arturo Pérez-Reverte sus Hombres buenos.

Nuestros protagonistas llegan a París en busca de ese gran compendio del saber que es la Encicoplédie y van a encontrar una ciudad vibrante, culta, hedonista... y en la que también se palpa el creciente descontento que desencadenará la Revolución Francesa. Esta novela me hizo volver a encontrar el Reverte que tanto me gustaba y transmite tal amor por los libros y la cultura que me apasionó.

La última recomendación es uno de los libros que no se ha movido de mis favoritos desde que lo leí por primera vez: Norte y sur de Elizabeth Gaskell. Nombrar a esta autora es ya más que una garantía y aquí nos trae una historia que no podéis dejar escapar.

Margaret Hale deja su hogar en el sur rural de Inglaterra para trasladarse al Norte, a la ciudad de Milton en la que se vive con intensidad la revolución industrial. El contraste es demasiado para la joven que observa con altanería la vida social, las costumbres y los habitantes de la ciudad, pero poco a poco las vivencias que allí le esperan cambiarán su perspectiva.

En este libro están reflejados a la perfección los conflictos obreros, la lucha por salir adelante, por conservar los principios, las falsas apariencias, el verdadero amor... Tiene además a uno de los protagonistas masculinos más fascinantes de la novela victoriana. Hay quien lo prefiere a Darcy, ¡imaginaos!

Es una novela de diez y con esa manera de narrar que solo tiene Elizabeth Gaskell, tan comprometida con la situación que describe y que tan bien transmite la esencia de los personajes: te hace de verdad estar allí. Una historia imprescindible.

Mientras hacía esta selección de libros se me venían a la cabeza cantidad de títulos que encajarían a al perfección, así que, si os parece interesante, habrá continuación de historias urbanitas. ¡Espero vuestros comentarios!

Matthew Sharack

martes, 18 de abril de 2017

'Villa Vitoria' de D. E. Stevenson

¡No me canso de leer libros de Stevenson! Os confieso que desearía que no se acabasen nunca... Y creo que con esta declaración de principios se demuestra lo mucho que me ha gustado la última novela que he leído de esta autora XD Todas tienen en común esa magia para transportarme a un ambiente acogedor, con personajes que te conquistan irremediablemente...

Me encanta cómo narra su día a día: su sencillez. No hacen falta grandes sucesos, ni historias enreversadas para que se te pasen las páginas sin que te des cuenta y te dé tremenda pena cuando llegas al final.

Alrededor de Villa Vitoria, una gran casa de campo en el pueblo de Ashbridge (vecinos de nuestra querida señorita Buncle), se desarrolla la vida de su dueña, la amable y hospitalaria, Caroline Dering, sus hijos, los vecinos, nuevos visitantes como el encantador señor Shepperton... Todo ello en los años siguiente a la Segunda Guerra Mundial en los que aún se nota la escasez y se deben hacer mil y un malabarismos para salir adelante.

Antonietta Varallo
Empecé este libro en un autobús abarrotado y dando tumbos y, como os decía al principio, en cuanto comencé con la primera página ya estaba en la campiña inglesa. Estaba en ese pueblo tan pintorescos conociendo a sus habitantes. Además me encanta cómo te presenta siempre a sus personajes: haciendo alguna labor de su vida cotidiana, con algún gesto... que indica mucho de su personalidad y así nos van conquistando o nos ponemos en guardia.

Es el caso de Caroline, que se preocupa y está ahí para todos y ellos le devuelven el afecto admirándola por su bondad. Es una protagonista que me ha gustado mucho porque no es ese buenismo ñoño que a veces se te hace irreal, sino que es una buena persona que también tiene sus puntos a mejorar y su propósito de enmienda no siempre sale como le gustaría. A quién no le ha pasado...

A su alrededor se van desarrollando el resto de tramas que nos llevan a conocer un poco mejor el vecindario. Tenemos a sus hijas a las que en ocasiones dan ganas de darles algún que otro meneo, la chica que la ayuda en casa y que tiene una historia muy tierna o su pasional hermana que nos va a mostrar algún retazo del Londres más teatral.


Y de fondo la terrible postguerra. La autora no se recrea en el drama, pero con algunos detalles muestra lo mucho que sufrió Inglaterra con la contienda. Hechos como que casi era necesario unir a todo el vecindario para tener todos los ingredientes para hacer un pastel debido al racionamiento o las marcas que dejan en algunos personajes las consecuencias de la guerra.

Pissarro
No sé qué tienen las novelas de Stevenson que siempre me dejan con una sonrisa en los labios y con una sensación de "buen rollo"...

Pero no porque nos muestre un mundo ideal y repelente de perfecto, sino porque muestra en positivo a personajes muy reales que deben enfrentarse a restos, que no se rinden fácilmente y que luchan por salir adelante. Sin grandes alardes o exageradas heroicidades, sino viviendo de la mejor forma que sabe.

Así que aquí me tenéis encantada con mi última lectura Stevenson y deseando que llegue la siguiente. ¡Preparada estaré para que no se me escape!

lunes, 13 de marzo de 2017

'Frankenstein' de Mary Shelley

Hay historias, personajes... de los que han hecho cantidad de versiones para el cine o la televisión, se han escrito continuaciones o tramas paralelas, se les ha llevado como "artista invitado" a otras narraciones... que al final su sentido original se pierde y creo que justamente eso es lo que ha sucedido con Frankenstein

En la mayoría de las ocasiones queda reducido a un monstruo horripilante que va por ahí asustando al personal, pero todo su trasfondo se pierde. Y eso justamente es lo más bonito y lo más apasionante del texto original: los sentimientos que tiene la criatura, que sufre, ama, se desespera... del mismo modo que cualquier humano. Igual que aquel que lo creó.

En ese sentido no es en absoluto esa historia de terror con suspense y sustos teatrales que tenía en mi cabeza. Todo lo contrario, pienso que es muy intimista y se centra en los miedos más profundos y personales que todos podemos tener en el corazón: la soledad, el fracaso, la falta de afecto, perder a quien amas, la incomprensión... Esa clase de sensaciones que de verdad desasosiegan a quien las padece.

Esta es una novela pausada, nada sucede con precipitación y se toma su tiempo para explicarte cómo se llega a cada punto de la historia. La primera parte nos pone en antecedentes y conocemos mejor a Victor Frankenstein, el científico que creará al monstruo. Es genial el modo en el que la autora logra que nos interesemos por sus estudios, que comprendamos cuáles son sus pretensiones, su frustración y el porqué. Es la base para todo lo que vendrá luego.

El gran acierto de esta novela es que en ella vamos a ver en todo momento la dualidad Frankenstein/criatura. Cómo los ideales de grandeza de Victor, su irrefrenable deseo de conseguir lo que parece imposible, de hacer lo que nadie ha podido... le traen tantos remordimientos de conciencia cuando los materializa y se da cuenta de todo lo que traen consigo. Y esa misma lucha sin cuartel por hacer realidad sus deseos provoca también la desgracia de alguien que no ha pedido estar en este mundo y que se ve de pronto rechazado y desprotegido.

Puede ser un monstruo enorme, con fuerza desproporcionada, incontrolable en muchos aspectos, pero son muchas otras cosas lo que le hacen vulnerable. Es como si a un niño pequeño le dejasen en medio de la nada. ¿Qué podría hacer? Él es en origen bueno, pero no le dan oportunidades y ve como su afecto y anhelo por tener amistad, amor, compañía... son pagados con desprecio. Esas serán sus enseñanzas en los inicios de su vida y sobre bases tan duras y crueles deberá tomar sus decisiones.
Ilustraciones de Bernie Wrightson

La autora logra que en muchos momentos empaticemos con la criatura, la hace tan humana como cualquiera de nosotros, y así consigue que comprendamos sus sentimientos. Nos lleva a reflexionar también cómo nuestras vivencias, el entorno, aunque luego el paso definitivo sea sin duda nuestro y tengamos la libertad y responsabilidad de elegir, nos afecta para bien y para mal y ¡de qué manera!

Todo ello escrito con un talento increíble. Me encanta cómo usa el recurso de las cartas para dar inicio a la historia, la pasión que tienen cada uno de los personajes, los giros de la trama que te dejan con el corazón en un puño, la tensión que va subiendo sin parar... Mary Shelley es una narradora que merece mucho la pena.

Os animo de verdad a que leáis este libro. Si sois fans del Frankenstein del cine vais a descubrir su interesantísimo origen y todo lo que hasta el momento no nos había contado. Y si es un personaje que nunca os haya atraído especialmente, ahora sin duda descubriréis una historia apasionante y para nada tópica. ¡No la dejéis escapar! 

sábado, 25 de febrero de 2017

Qué leer... si te gusta Jane Austen

Siempre os hablo mucho de Magrat porque, entre otras cosas, es mi súper gurú: me ayuda mucho y me da muy buenas ideas. Un día hablando de cuánto me había gustado su vídeo de Libros para fans de Jane Austen, me animó a hacer mi propio ranking... ¡y aquí estoy!

Tenía que empezar con Jane, no podría ser de otra manera, y he intentado hacer una lista que complementase a la suya que estaba fantásticamente bien elegida. ¡Here we go!

Para empezar tenemos a Nancy Mitford y su libro A la caza del amor. Sus protagonistas son la excéntrica familia Radlett, vistos por los ojos de su prima Fanny (ummm algunas coincidencias con Mansfield Park), y todas las peripecias de su aristocrático, y al mismo tiempo loco en muchos aspectos gracias a lo peculiares que son todos los personajes, día a día. Es una novela que nos lleva de lleno a ese ambiente campestre tan típicamente inglés en el que no falta ese sentido del humor y de la ironía tan suyo.

84, Charing Cross Road de Helen Hanff pasó a convertirse, nada más leerlo, en uno de mis libros favoritos (¡me maravilló!) y su protagonista, una escritora espontánea, sarcástica, divertida, con carácter... me recuerda a nuestra Jane por lo especial y estupenda que es.

La historia narra la relación por carta que Helen establece con un librero inglés en su búsqueda de raros volúmenes. En un principio solo les une el interés profesional, pero poco a poco comienzan a ser amigos y sus cartas transmiten tanta cercanía, cariño y sinceridad de sentimientos (además de amor por la literatura) que te metes de una manera increíble en la historia y que te aporta muchísimas cosas a pesar de lo corto que es..

¿Y si cambiamos de continente? En el salvaje oeste tenemos El rancho de La U Alada de B. M. Bower al que llegará una joven doctora que pondrá del revés el devenir de todos los rudos vaqueros que en él trabajan y viven.

Uno de los especialmente damnificados será Chip que no sabrá cómo reaccionar ante este personaje femenino que tiene tanta fortaleza y seguridad. Aquí hay una heroína Austen en potencia, que no se amilana y que te conquista desde el primer momento. Además su romance es divertidísimo. 

Como ya le hemos cogido el gusto a viajar, continuamos más al Norte y conoceremos a Valancy Stirling de la mano de Lucy Maud Montgomery. Esta es una historia que enseña que nunca hay que dejar de intentarlo, de como al final sembrar cosas buenas tiene su recompensa, aunque no siempre lo parezca y a veces nos desesperemos.

Las preciosas ilustraciones de 'Valancy' son obra de Almudena Cardeñoso
Así, en cuanto Valancy se atreve a luchar por lo que de verdad quiere movida por lo que una inesperada revelación que le hará despertar y después de sufrir todo tipo de ninguneos en su propia familia, comenzará a encontrar su camino tan sorprendente como gratificante. A Jane Austen le habría encantado este personaje al que todos daba por acabada cuando aún no había ni empezado a vivir de verdad y que tiene un corazón enorme. Os aviso que caeréis rendidos ante ella.

Un susurro en la oscuridad de Louisa May Alcott es un historia gótica con todos los ingredientes de misterio, intriga, secretos, intenciones ocultas... hasta llegar a un sorprendente desenlace. Una novela que atraparía seguro a mi querida Catherine Morland. Ya la estoy viendo toda sugestionada por la abadía de Northanger imaginándose... ¡quién sabe qué! Además es una oportunidad de leer a la autora de la maravillosa Mujercitas en un registro totalmente distinto.

Y por último me lanzo a recomendaros un libro muy divertido en el que los personajes tienen muchos prejuicios para ciertas cosas, hay alguna coqueta con no muy buenas intenciones, un galán estupendo al que le cuesta darse cuenta de lo que tiene justo delante, una chica normal que tiene que aprender a imponerse... Todo ello en el marco de una revista de moda, la vida en Dublín y los distintos retos a los que tendrá que enfrentarse su directora, una de sus redactoras y la amiga de esta, una ama de casa acomodada.

Magalie Foutrier Portfolio
Han pasado muchos años desde que leí por primera vez Sushi para principiantes de Marian Keyes y me sigue encantando y haciendo reír cada vez que releo algún capítulo. A veces se cataloga a este tipo de libros en el cajón de "comedias románticas sin sustancia" y aunque hay muchas que son así, porque en mi opinión en el momento en el que estaban más de moda se publicaron demasiadas y sin mirar su la calidad, otras son estupendas en su género: bien escritas, amenas y con una buena trama.

Espero que os haya gustado la selección y que me contéis qué os parecen, si las habéis leído y las veis potencialmente austenitas... ¡todo lo que os ocurra!

miércoles, 25 de enero de 2017

'Patricia Brent, solterona' de Herbert George Jenkins

Este es un libro muy especial para mí porque la editorial dÉpoca me ha dado la oportunidad de participar en él escribiendo la introducción y qué puedo deciros que ¡me ha hecho mucha ilusión! Y ya después de compartir este alegría con vosotros paso a contaros lo verdaderamente importante que es la historia de Patricia y todos los líos y malentendidos en los que se va a ver envuelta.

Patricia es una joven que vive en una casa de huéspedes en el Londres de 1918 y un día escucha como otros inquilinos comentan, con cierta condescendencia, que pobre señorita Brent que aún no tiene novio, no sale nunca, ay a su edad... Ante estas palabras se siente muy humillada y decide fingir que al día siguiente tiene una cita con su prometido y darles así una lección.

Pero cuál no será su sorpresa cuando al llegar al restaurante de la supuesta cita se encuentra con varios de sus vecinos que han ido allí a espiarla, así que no le queda más remedio que coger por banda al primer tipo que se pone a mano y fingir que es su prometido. Y a partir de ahí... ¡la vida de nuestra Patricia se vuelve del revés!

Si buscáis un libro divertido, muy entretenido y que os ha reír ante las locas situaciones que van apareciendo, esta es vuestra historia. Y es que el autor trata con mucho sentido del humor todo el asunto de la vida social de Patricia que tanto preocupa a su entorno y que les hace inmiscuirse sin demasiado tacto en su vida: vamos, que son como un auténtico elefante en una cacharrería.

La edición está fantásticamente ilustrada
por Iván Cuervo
Por eso todos los secundarios son muy importantes y además debo decir que son absolutamente geniales: cada uno aporta detalles muy graciosos a la trama.

Tenemos por ejemplo a su tía, una mujer de armas tomar con la que tendrá auténticas batallas cuando Patricia empiece a plantarse de verdad, tener iniciativa y tomar sus propias decisiones.

Las escenas que comparten son de las que más me gustan porque la tía es tan estirada e intransigente, tan preocupada de las apariencias y del decoro, que cuando pierde los nervios se dan momentos muy, muy graciosos.

Pero sin duda alguna los verdaderos roba escenas son los inquilinos de la casa de huéspedes. Excéntricos y muy peculiares, estás deseando avanzar en la historia para ver qué nueva ocurrencia traman para liar aún más la situación ya de por sí extrambótica en la que se encuentra Patricia.

Así nos vemos inmersos en una comedia de enredos que coge un tema que siempre ha estado muy presente en la literatura, con esa línea invisible pero que tanto da que hablar y que parece separar a una mujer soltera aunque aún con posibilidad de casarse y bla, bla, bla... de otra que ya no tiene ningún remedio; y opta por el humor para tratar el argumento y hacer que disfrutemos mucho leyendo todas las peripecias que van surgiendo.

Además, cómo no podría ser de otra manera, tiene un sentido de lo cómico tan inglés que le da una chispa muy especial. Está lleno de ironía, sarcasmo y esa manera tan suya de tomarse a risa muchas de sus señas de identidad: sus lords y sus ladys o el protocolo que tan presente está en la casa de huéspedes que parece que cada noche cenan en Buckingham Palace.

Merece de verdad la pena darle una oportunidad a esta "solterona" que tiene mucho que contarnos y dejarse llevar por esta historia que os va a hacer reír a carcajadas en muchos momentos. Este es un libro para desconectar, sentarse a leer y disfrutar. ¿Qué más se puede pedir?

martes, 27 de diciembre de 2016

'1984' de George Orwell

El mes pasado en el club Pickwick estábamos inmersos en La prima Bette de Balzac y como siempre me gusta combinar lecturas buscaba algo muy diferente. De pronto me acordé que Magrat siempre me recomendaba 1984 de Orwell y como me fío mucho de su criterio con él me puse. 

¿Y qué deciros de esta novela? Me ha gustado muchísimo y al mismo tiempo me ha impacto e inquietado de igual manera. Tiene cantidad de lecturas e interpretaciones, pero quizás lo que ha sido para mí más revelador es la clarividencia con la que relata ciertas situaciones.

1984 nos sitúa en un mundo dividido en grandes bloques permanentemente en guerra. Londres pertenece en ese momento a Oceanía que está dominada por el Partido y su todopoderoso Gran Hermano que marca hasta las pautas más nimias de cómo debe comportarse la población. En su aparato de propaganda trabaja Winston, aparentemente un miembro como tantos otros, pero en su interior algo empieza a revelarse contra lo que parece una forma de vida inamovible.

Como veis Orwell situó la trama en un mundo ficticio, sin embargo lo cierto es que muchas de las cosas que cuentan van más allá de la invención y eso es lo que hace que sea un libro tan apasionante y perturbador. Por ejemplo, la uniformidad de todos los miembros del Partido sin nada que los distinga o que les pueda llevar a tener una personalidad propia. No son seres humanos individuales, son como un bloque.


"Nunca más podrás experimentar un sentimiento humano. Todo habrá muerto en tu interior, Nunca más serás capaz de amar, de amistad, de disfrutar de la vida, de reírte, de sentir curiosidad por algo, de tener valor, de ser un hombre íntegro... Estarás hueco. Te vaciaremos y rellenaremos de... nosotros". 

Los sentimientos nos hacen vulnerables, pero esa vulnerabilidad es también de donde sacamos la fortaleza. Cuando quieres a alguien eres capaz de cualquier cosa por defenderle, hacerle feliz... En cambio si nada, ni nadie, te importa no luchas, te dejas llevar que es justamente lo que quieren. Esa deshumanización me hizo pensar mucho porque es un riesgo que corremos cuando cerramos los ojos a según que situaciones. 

Una de las cosas que más me ha llamado la atención es el concepto de neolengua, un idioma nuevo que el Partido impondrá y que se basa fundamentalmente en la destrucción de muchas de las palabras ya existentes, sustituidas por otras vacías de todo matiz y expresión de emoción.

Si pensamos por medio del lenguaje, es nuestro apoyo, será imposible hacerlo en algo cuyo concepto ya no existe, por lo tanto el pensamiento también será aniquilado. Una vez más control y esta vez por medio de la ignorancia y la manipulación del lenguaje.

"Toda la literatura del pasado habrá sido habrá sido destruida. Chaucer, Shakespeare, Milton, Byron... solo existirán en versiones neolingüísticas, no solo trasformados en algo muy diferente, sino convertidos en lo contrario de lo que eran". 

Imaginaos. Ahí donde está la fuente de conocimiento que nos da la posibilidad de reflexionar, de plantearnos cosas nuevas, de sentir....

Son tantas y tantas cosas las que tiene este libro que podría hacer una reseña casi interminable. La policía del pensamiento, los emblemas del Partido, el reescribir una y otra vez la historia para siempre ponerla de nuestro lado sin importar los engaños, el doblepensar que lleva a afirmar una cosa y la contraria creyendo firmemente en cada ocasión que es la verdadera, los proles... Si no lo habéis hecho ya tenéis que leer este libro porque cada uno descubrirá algo que le tocará especialmente.

Es además una novela muy entretenida. Hay pasajes que son más densos de leer, es cierto, pero pueden ser veinte páginas del total y que también son necesarios para entender muchas cosas. Pero nunca baja el ritmo y que hace que vivas con el personaje todas sus sensaciones: agobio, angustia, liberación... Para llegar a un final muy bien desarrollado.

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En un momento dado Winston deja un mensaje esperanzador para quien pueda leerlo. Me ha hecho pensar y no sé si hoy por hoy cumplimos todos los requisitos...

"Para el futuro o para el pasado, para la época en que se pueda pensar libremente, en que los hombres sean distintos unos de otros y no vivan solitarios... Para cuando la verdad exista y lo que se haya hecho no pueda ser deshecho:
Desde esta época de uniformidad, de este tiempo de soledad, la Edad del Gran Hermano , la época del 'doblepensar'... ¡muchas felicidades!"

viernes, 16 de diciembre de 2016

'Persuasión' de Jane Austen

Tal día como hoy en 1775 nacía la gran Jane Austen. Nada hacía sospechar por aquel entonces que se convertiría en una excepcional novelista que ha conquistado a generaciones y generaciones de lectores que han logrado ver en sus obras su asombrosa capacidad para interpretar y explicar el mundo y los sentimientos que lo mueven. Sus novelas son hoy tan actuales como si las hubiese escrito ayer mismo. 

Ahora estoy inmersa en su biografía y deseando contaros todo lo que estoy descubriendo (¡me está encantando!), pero para celebrar este 16 de diciembre me parecía también muy buena idea hablaros de uno de los libros que más me gustan de ella: Persuasión.

Esta novela narra la historia de Anne Elliot, una mujer que años atrás, cuando tenía 18 años, y persuadida por su entorno, no se casó con el hombre al que amaba. Transcurrido el tiempo, ella no ha logrado olvidar  aquel noviazgo y el destino quiere que su antiguo amor, ahora ya todo un flamante capitán Wentworth, se cruce en su camino y deban volver a tratarse de nuevo. ¿Regresarán también los antiguos sentimientos o estará todo olvidado?

Pienso que Persuasión es quizá la novela más desconocida de Jane Austen, pero todos los que la leen descubren en ella algo especial, que llega de manera muy certera y en eso tiene mucho que ver su protagonista. Anne no es como Emma o Lizzy que tienen esa chispa, ese carácter tan alegre y enérgico que conquista desde el primer momento, con ella hay que tomarse tiempo para conocerla y valolarla.

Ilustraciones de
C. E. Brock
Así vemos que aunque quienes la rodean no se lo ponen fácil no se convierte en una persona resentida o negativa, sino que sigue conservando su buen talante, viendo el lado bueno, es pura bondad... Esa clase de persona que merece la pena tener al lado porque siempre aporta cosas buenas a los demás.

Su evolución a lo largo de la novela es maravillosa, Jane Austen logra que poco a poco vaya creyendo más en sí misma, en sus cosas buenas y le da una fortaleza que hace que sea una de mis heroínas Austen favoritas.

Anne es también el punto de encuentro de personajes de muy distinta condición y personalidad, y en su modo de tratarlos se ven muchas de las señas de identidad de la autora y de su estilo.

Su famoso sarcasmo está más vivo que nunca cuando ridiculiza a los pedantes y pagados de sí mismos, como son por ejemplo el padre y la hermana mayor de Anne y, en cambio, muestra su admiración más sincera por la familia más honesta de sentimientos y modesta que ofrece su ayuda durante una excursión a Lyme que tendrá mucho significado para nuestra protagonista.

Esta es también una novela de nuevas oportunidades que se presentan sin contar con ellas. Primero para que Anne encuentre su verdadero lugar y sea apreciada por sí misma, y también en su relación con el capitán Wentworth.

Cartel de una representación
de la Zion Theater Company
Su romance tiene momentos fantásticos como la primera vez que vuelven a verse después de tantos años: Jane Austen describe tan bien sus sentimientos de turbación y anhelo. O cuando Anne habla de la constancia o no de los hombres y mujeres respecto al amor.

Él además es un galán de los buenos de verdad, todo un oficial de la Royal Navy. Taciturno y con ganas de dar una lección a todos los que le despreciaron en su momento, pero también gentil y con unos gestos de "ainsss" generalizado. Hay quien lo prefiere a Darcy, ¡nada más y nada menos!

En Persuasión tenemos a la Austen irónica, reivindicativa (por ejemplo con la situación de una viuda amiga de Anne), apasionada, graciosa, mordaz, romántica (que no cursi como a veces se le achaca muy injustamente) que tanto admiro y que con cada relectura disfruto más. En ocasiones hablamos de la sensación de vuelta al hogar lector que provocan algunos autores y ella sin duda hace magia en ese sentido. Leer a Jane Austen es dejarse llevar por una escritora excepcional.

Y por si fuera poco, esta vez he vuelto a Persuasión de la mano de gran edición que ha hecho editorial dÉpoca, lo que supone todo un plus. Tenemos una nueva y estupenda traducción de Susanna González y Rosa Sahuquillo, ilustraciones, interesantes comentarios a la edición... Una joya, para todos los que apreciamos los buenos libros y los grandes autores y más si es nuestra querida Jane Austen. ¡No la dejéis escapar!

miércoles, 7 de diciembre de 2016

'El señor de la casa Coombe' de Frances Hodgson Burnett

Seguro que a muchos de los que estáis leyendo esta reseña me comprenderéis bien cuando os confiese que desde que Alba sacó su colección Rara Avis tengo una adicción incontrolable a ella. Y es que no podría ser de otra manera porque me está descubriendo libros fantásticos. El último de ellos es el que os traigo hoy. ¡Vamos a por él!

En esta historia vamos a conocer la vida de Robin, una niña a la que su madre más preocupada en disfrutar de una vida superficial y llena de diversiones, ignora y no le ofrece ni la más mínima muestra de cariño. 

"Y entonces nació Robin: una intrusa y una calamidad, por descontado".

Estos inicios no son muy prometedores y poco a poco veremos cómo marcan el devenir de Robin y su futuro, en el que también estará muy presente el enigmático señor de la casa Coombe.

Esta novela me atrapó desde el primer momento: la forma de narrar, las descripciones, la ambientación... Comenzamos conociendo a una mujer hermosa, un poco frívola que se prepara para el matrimonio y poco a poco tenemos ante los ojos a un personaje absolutamente detestable. La madre de Robin es cruel, egoísta, egocéntrica y esa personalidad contribuye a que la historia sea tan tierna y emotiva, porque no es una mala sobreactuada ni exagerada: es más sutil, pero igualmente odiosa. 

Helen Allingham
La autora logra sin tirar de sentimentalismos fáciles ni lacrimógenos que nos sintamos muy cercanos al personaje de Robin desde el principio. No es solo la sensibilidad de ver a un niño desvalido, sino que se centra en ciertas cosas que llegan de verdad  y hacen que cuando va creciendo entendamos mejor muchas de sus actitudes ante determinadas situaciones que irán sucediendo.

Y es que, en muchos sentidos, los lectores vamos a tener más información que la propia Robin sobre lo que sucede en su entorno, porque esta historia también va a tener su dosis de intriga y, sobre todo, muchos malentendidos. No todo es lo que parece a simple vista y menos a los ojos de Robin.

"Hablar es siempre lo más peligroso. Solo el silencio acumulado de los años sepultará cosas que son insoportables. Es preciso acallar hasta el pensamiento".

Pero no por eso estamos ante una novela con idas y venidas sin parar y misterios a cada paso, ese no es el recurso que usa la autora para fundamentar, y qué bien lo hace, su historia. Su punto fuerte es la sencillez para contar la vida de Robin, los detalles que van construyendo la historia aunque pueda parecer sin importancia, los personajes íntegros que también los hay (la niñera e institutriz te Robin te hacen seguir creyendo en la bondad humana), también alguna sorpresa...

Norregaard
Y sobrevolándolo todo está el señor Coombe. Es un personaje con claroscuros que no deja indiferente y además de todas las claves que su presencia aporta a la vida de Robin, de él también son diálogos muy interesantes sobre la situación que vive Europa, a punto de verse inmersa en la Primera Guerra Mundial. 

Este ha sido el segundo libro que leo de Frances Hodgson Burnett, después de La formación de una marquesa, y lo he disfrutado muchísimo. Tanto que ¡necesito ya la segunda parte! Nos deja en todo lo alto con la guerra ya a las puertas, un encuentro muy esperado... Así que desde aquí hago llamamiento de SOS para que la publiquen y que no tarden mucho, ya por pedir...

Pero, manteniendo la curiosidad a raya, merece mucho la pena sumergirse en esta novela tan bien escrita y empezar a conocer a Robin y todo a lo que va a tener que enfrentarse. No os va a defraudar, prometido. 

sábado, 19 de noviembre de 2016

'Charles Dickens' de Claire Tomalin

"Veía el mundo con mayor intensidad que otros [...] Era capaz de hacer reír y llorar, y despertar indignación, su deseo era divertir a los demás y mejorar el mundo". 

Así era, entre otras muchas cosas, el incomparable Charles Dickens. Una cita que me gusta especialmente porque él logró este propósito en vida y luego ha sido su legado, sin importar el paso del tiempo, el que ha continuado haciéndolo. 

Para mí leer una novela de Dickens provoca todo ese mix de emociones. Es una de mis absolutas debilidades literarias (que comparto y fomento con mi súper Magrat) y cada vez que me sumerjo en una de sus historias tengo una sensación, como de vuelta al refugio lector, muy especial. Por eso me interesaba tanto su biografía, un género que no frecuento mucho pero que Claire Tomalin hace que sea muy entretenido e interesante. 

No solo te cuenta datos y más datos, sino que te da una visión más amplia de la persona que te hace entender muchos de su rasgos, te descubre cantidad de cosas nuevas y puntos de vista diferentes y lo hace con una forma de narrar que te engancha como una novela. Además no es nada condescendiente o indulgente, no se queda solo en el mito sino que nos muestra sus debilidades como hombre y como escritor. A veces, os confieso, que me veía a mí misma defendiéndolo.

Era asombroso su ingenio y capacidad de buscarse la vida, reinventarse y salir adelante. Y no lo tuvo fácil, parte de su infancia la pasó trabajando en una fábrica de betún y nunca llevó con resignación el hecho de no haber podido estudiar cuando está claro que tenía grandes actitudes para ello.

Tomalin nos acerca a un hombre absolutamente carismático que dejaba un recuerdo imborrable en todos los que le conocían. Vitalista, caminante empedernido, incansable, activo al máximo... Me lo he imaginado con una personalidad arrolladora, incluso a veces demasiado, que siempre estaba ideando y, sobre todo, escribiendo. Tenía un ritmo de escritura impresionante, muchas veces apurado por la gran necesidad de ingresos que tenía, pero también porque su imaginación era desbordante. 

Hay muchas curiosidades en cuanto a la creación de sus obras (cuidado con los spoilers que alguno que otro aparece) o su lucha por los derechos de autor, por ejemplo. Pero algo que me ha llamado siempre la atención son sus lecturas públicas. Dickens ya era una auténtica estrella en su momento y vio el potencial que tenía este tipo de acercamiento a sus lectores. Algo que se veía indigno en aquel entonces porque tenía un cariz de lector a sueldo.

Para él, el afecto de su público era el mejor bálsamo y ayuda en las malas etapas, le daba fuerza, y ¡lo que a mí me hubiese gustado haber asistido a una de esas lecturas!

"Nunca eran pasajes extraídos de los libros sin más, sino textos adaptados con minuciosidad para poder encarnar a sus personajes preferidos y ofrecer momentos notables del relato".

No se limitaba por tanto a leer sin más, que ya hubiese sido un honor verlo en directo, sino que dramatizaba y ponía toda su pasión es escenificar sus propias palabras.

"El público reía cuando él quería que riera, se estremecía y lloraba cuando él quería que se estremeciese o llorase. Las lecturas lo dejaban eufórico, además de agotado".

Ilustración de su casa natal en
Portsmouth- Amanda White
Y como todos los seres humanos, y quizás sobre todo los genios, era un hombre profundamente contradictorio, principalmente en su vida privada. Probablemente quien más sufrió esta disparidad fue su mujer.

En su relación con ella se ve al Dickens más injusto, reprochándole aspectos de su personalidad que un primer momento le habían hecho precisamente enamorarse y desear que fuera su esposa. Su proceso de separación fue también humillante y cruel para una mujer que había vivido por y para su marido y que tuvo que hacer frente a una ruptura muy pública.

Con sus hijos tuvo también una relación de altibajos. Pero hay un recuerdo con su hijo Henry que a mí me parece maravilloso y que demuestra lo especial que era.

"Su padre le enseñó taquigrafía aunque sin mucho éxito porque los dictados que improvisaba para él eran tan descabellados que se reían a carcajadas".

Así contado para que el concepto amor le quedaba muy lejano, pero no creo que fuese así totalmente. Pienso que su pasión y vocación le hacían a veces concentrarse demasiado en sí mismo, olvidando las necesidades de los otros y siendo sí, egoísta; pero, al mismo tiempo, era capaz de dar sin esperar nada a cambio, de endeudarse por ayudar a otros o apoyar aquello que consideraba de justicia.

Así fundó un asilo para mujer mujeres y niñas prostitutas a las que escribía incluso una carta asegurándoles que iban a tener la opción de cambiar de vida y siempre desde el cariño y sin reproches, algo que no siempre sucedía. Alguien que es capaz de esa muestra de solidaridad debe de tener algo bueno en el corazón.

La clave puede estar en estas palabras que le dijo nada más y nada menos a Dostoyevski. El escritor ruso pensaba que un autor se mira a sí mismo para reflejar las emociones de sus personajes y Dickens opinaba lo mismo, confesándole que había dos personas en él:

"Uno que siente lo que debería sentir y otra que siente lo contrario. De la que siente lo contrario saco los personajes malvados, con la que siente lo que un hombre debe sentir intento vivir mi vida".

¿Quién no ha tenido esas sensaciones en su día a día sin necesidad de reflexionar mucho sobre ello o tener que volcarlo en un personaje de ficción?

No me resisto a contaros que en su biografía además hay cabida para personajes muy interesantes como es el caso de mi adorado Wilkie Collins, con un rasgo muy particular que no me esperaba para nada.

"Podía presentarse con un traje de pelo de camello, una camisa de rayas anchas de color rosa y una corbata roja".

A mí, con el lío tan grave que tengo a la hora de combinar colores y prendas, nada más leer estas líneas me vino la imagen a la cabeza y me conquistó por completo.

Creo que en la reseña he demostrado mi pasión por Charles Dickens y por esta gran biografía, pero os la recomiendo una vez más, sobre todo si sois fans del autor, aunque no solo. Os sumergiréis en la vida de un auténtico genio y en cómo era capaz de crear ese maravilloso universo propio y también a un hombre con muchos claroscuros, complicado y brillante.

sábado, 12 de noviembre de 2016

'Hombres buenos' de Arturo Pérez-Reverte

A pesar de que me gusta mucho cómo escribe Arturo Pérez-Reverte hacía ya bastante tiempo que no me ponía con un libro suyo y Hombres buenos ha sido un muy feliz reencuentro. Quizás ha influido también que aquí la trama vuelve a girar en torno a los libros, como mi novela favorita suya El club Dumas, pero esta novela tiene otros muchos detalles que hacen que merezca realmente la pena.

A finales del siglo XVIII dos miembros de la Real Academia Española se embarcan en un viaje a París para lograr traer la Encyclopédie de D'Alembert y Diderot que por aquel entonces estaba prohibida en España. No sospechan que habrá personas muy interesadas en que no logren su propósito...

Una de las mejores cosas de esta novela son los personajes. Aquellos con intenciones poco honorables son muy interesantes. Nos dan otra perspectiva de las cosas: el porqué se oponían a traer aquella fuente de conocimiento a España cada uno con razones muy diferentes, pero que nos muestran las dos caras de la misma moneda.

Y por otro lado, los hombres buenos son fantásticos. Por un lado, don Pedro Zárate, un marino racional y escéptico respecto a según que cosas y don Hermógenes Molina, bibliotecario, bonachón en el que conviven razón y religión. Me gustan los dos, pero sin duda don Hermes me ha llegado al corazón.

Jean Francois de Troy
Ambos son hombres de honor, íntegros y honestos. Es una gozada leer sus diálogos y ver cómo intercambian opiniones, hablan sobre la situación de España, sobre la cultura, el marino escandaliza al bueno del bibliotecario... Y a poco van haciéndose amigos porque comparten ante todo su pasión por el conocimiento.

"Nadie puede ser sabio sin haber leído por lo menos una hora al día, sin tener biblioteca por modesta que sea, sin maestros a los que respetar, sin ser lo bastante humilde para formular preguntas y atender con provecho a las respuestas..."


La ambientación no se queda tampoco atrás. Entramos de lleno en un París anterior a la Revolución Francesa con los cafés, los salones, las tertulias, con esa forma de expresarse mucho más pícara... y el abate Bringas, un tipo inclasificable que da unas líneas de diez.

Las descripciones son estupendas, me gusta especialmente una de un día lluvioso o la primera vez que ven la Encyclopédie. Sientes su misma emoción ante esos libros tan anhelados que recogen todo el saber del época.

"Sus nítidos caracteres, la belleza de encuadernación, la blancura magnífica de la páginas impresas con amplios márgenes en buen papel de hilo, el que ni envejece ni se hace quebradizo ni amarillea, resistente al tiempo y al olvido. El que hace a los hombres más sabios, más justos y más libres."


Además en Hombres buenos nos sentimos también partícipes de la creación de la novela porque el autor nos va contando todo el proceso. Dónde surge la idea, el laborioso trabajo de documentación buscando los lugares por las que hacer transcurrir la historia, la consulta de textos y mapas de la época...

Nicolas Jean Baptiste Raguenet
No deja nada al azar ni una calle, ni un café, ni una posada... todo está perfectamente documentado. Y en esa parte de la novela es cuando dice una idea que a mí me encanta poner en práctica cuando viajo y que me hace ver con especial ilusión ciertos sitios (seguro que a muchos os sucede lo mismo).

"Hay un ejercicio fascinante, a medio camino entre la literatura y la vida: visitar lugares leídos en libros y proyectar en ellos, enriqueciéndolos con esa memoria lectora [...] Ciudades, hoteles, paisajes, adquieren un carácter singular cuando alguien se acerca a ellos con lecturas previas en la cabeza."

Hombres buenos es un libro fascinante que está hecho para todos los apasionados de la literatura, los libros y el conocimiento en el amplio sentido de la palabra. De ese interés por seguir aprendiendo, formándose para poder así tener criterio y por no perder nunca esa curiosidad por conocer cosas nuevas que sin duda nos hace disfrutar mucho más de todo lo que nos ofrece el mundo.

"Una biblioteca no es algo por leer, sino una compañía, un remedio y un consuelo."

miércoles, 2 de noviembre de 2016

'El castillo de los Cárpatos' de Jules Verne

Ilustraciones-Léon Benett
Estos días pasados llenos de fantasmas, calabazas terroríficas... invitaban a dejarse llevar por una lectura que diese, como mínimo, un poco de repelús y como tenía desde hace tiempo fichada esta novela de Verne pensé que era el momento perfecto para ponerme con ella.

En un remoto pueblo de Transilvania se cuentan y escuchan multitud de leyendas, muchas de ellas tienen que ver la fortaleza de los Cárpatos y quienes la habitaban o habitan... Los misterios que se esconden en ella traerán de cabeza a los habitantes del pueblo, pero también a un joven conde que se verá atraído por el castillo debido a tristes sucesos de su vida.

Desde las primeras páginas, el autor logra trasladarte a esa aislada región: el difícil acceso, el clima, un pueblo con poca gente... y en el horizonte esa inquietante fortaleza... que no hace más que aumentar las fábulas en un lugar ya de por sí lleno de ellas y de supersticiones. ¿Cómo no vamos a sugestionarnos y pensar que todo puede ocurrir?

En ese punto se encuentran los habitantes de Werst. Desde los más valientes, hasta los más crédulos o los que solo se envalentonan viendo las cosas desde la distancia. Las circunstancias les van a enfrentar con lo desconocido y ahí que vamos nosotros con ellos... ¡y disfrutándolo muchísimo!

Y es que la forma de narrar de Verme me ha encantado. Os hablaba antes de ese ambiente tan propicio que consigue crear, pero es que además, cuando ya te tiene allí situado, hace unas descripciones muy vívidas de lo que se van encontrando o sintiendo en cada momento los diferentes personajes, sobre todo en los momentos más álgidos.

Sin desvelar nada, (no, no, no), me gustó especialmente el primer acercamiento de dos personajes al castillo o un momento clave en la historia paralela del joven conde que llega al pueblo. Y es que ese es otro aspecto muy de valorar, su capacidad para hacer que las tramas que explican cómo se ha llegado a cierto momento son muy interesantes. Pueden parecer secundarias, pero no lo son en absoluto.


Tiene además una imaginación desbordante que hace que muchas veces se haya hablado de lo visionario que era, adelantándose a inventos que luego se hicieron realidad. De hecho en la contraportada de la edición de Alba, se comenta que, según algunas opiniones, en este libro se "prefigura la invención del holograma".

Me ha sorprendido también el sentido del humor del señor Verne. No me lo imaginaba así en absoluto, pero pone en boca de sus personajes o del narrador comentarios muy simpáticos e irónicos. En este caso, aprovechando también para hacer una crítica de ciertas creencias que no ayudaban a la población a avanzar.

Pero no puedo contaros más para no estropearos el suspense de esta buena historia. Tendréis que descubrir por vosotros mismos qué se esconde en la fortaleza de los Cárpatos y si os lo creéis o no...

jueves, 27 de octubre de 2016

'Enterrado en vida' de Arnold Bennett

"Hay verdades tan extrañas y estrafalarias que uno se siente ridículo y culpable antes de comenzar a decirlas."

¿Quién no se ha sentido alguna vez así? Pues lo mismo le sucede a Priam Farll, un afamado, a la par que timidísmo, pintor inglés. Cuando su criado muere, una serie de errores hacen que el doctor que debe certificar la muerte piense que el fallecido es el mismo Priam. Incapaz de solucionar el embrollo y con una nueva identidad, nuestro protagonista deberá iniciar una nueva vida llena de sorpresas.

Nada más leer la sinopsis de este libro me lo llevé conmigo sin dudar porque me apetecía mucho embarcarme en una historia de enredos que me hiciera reír. Y fue justo lo que encontré. Enterrado en vida tiene un humor muy ingenioso con un sarcasmo y una ironía que a mí me encantan.

"Lo compró un domingo en que estaba... no se podía decir que borracho, pero más optimista de lo que se suele considerar correcto en la sociedad británica."

Además Bennett se aprovecha de la extrema timidez de Priam para meterle en todos los apuros del mundo y consigue describir muy bien los achuchones que esto le produce, haciendo que sus vicisitudes sean muy graciosas de leer. 

Turner
Hay momentos que me han parecido geniales. Como por ejemplo cuando Priam es espectador su propio y fastuoso entierro en la Abadía de Westminster. Es como esa idea, que yo creo que todos hemos tenido alguna vez, de poder observar como si fuésemos invisibles cómo nos ven los demás, pero a lo muy grande.

El autor recrea de un modo súper gracioso todos los sentimientos contradictorios de Priam: indignación, orgullo, enfado con el mundo y consigo mismo. Todo eso aderezado con el escándalo que lía cuando quería pasar lo más desapercibido posible. 

Pero no solo de Priam vive esta historia. Hay un personaje muy importante que incluso le roba protagonismo y es Alice. Una mujer práctica, sin pájaros en la cabeza, que es justo lo que necesita Priam. Es una pareja que da momentos buenísimos.

Por otro lado, el sentido del humor que comentaba que tiene este libro no es nada superficial, al contrario tiene mucho de crítica social y que bien podíamos aplicar a nuestra época.

Miguel Jadraque Sánchez
Ese magnífico entierro se hace a un pintor que hasta el momento no había sido en absoluto profeta en su tierra, pero su muerte da el pistoletazo de salida a una especie de competición por demostrar quién lo valoraba más y provoca que afloren los homenajes y las buenas palabras vacías.

En ese sentido de crítica, también hay una parte de la trama, que me ha recordado por ciertos detalles a Dickens, en la que se desarrolla un juicio lleno de absurdeces y tecnicismos ridículos.

Otro punto a favor de este libro tiene más que ver con la cuidada edición de Impedimenta y es el postfacio de José C. Vales (cada vez que su nombre aparece como traductor o responsable de una edición, miro el libro con especial atención). Merece mucho la pena leerlo porque descubre cosas muy interesantes. Así que solo puedo decir que Enterrado en vida me ha traído un buen argumento, bien contado y con buenos comentarios... ¡pleno total!